Modernism Is Back on the Menu, Boys!

Modernismo, análisis de competidores y actualizaciones para suscriptores.

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Hace unas semanas, Sofía Vázquez, la trend forecaster más importante del cono sur y mi querida esposa, me contó que avisoraba el retorno del modernismo. Si la memoria no me falla, esto se dio a raíz de cierto artículo de Clever (la variable más juvenil de Architectural Digest), que le compartí. Pero aplica al diseño en todas sus formas.

Reconfirmé el buen olfato de Sofía tras el más reciente rebranding de Medium. Rebranding que, como estarán particularmente predispuestos a notar nuestros suscriptores Plus*, está siendo progresivo, manifestandose a través de una serie de sutilezas. Sutilezas que irán avanzando sobre el diseño existente con el avance del A/B testing.

Esta no pretende ser sino una primera instancia de un nuevo formato para la Bitácora. El mejor rol que podría tener este newsletter es el de compilar detalles, pequeños aprendizajes y observaciones consecuentes con nuestras prácticas diarias. Por supuesto, cuando la situación lo amerite, voy a tomarme el atrevimiento cambiar/omitir detalles para proteger la privacidad de mis clientes y colegas.

Diseño gráfico y análisis de competidores

Conversando con una clienta que nos contactó para un proyecto de rebranding integral, echabamos un vistazo a iteraciones anteriores de la marca, y no pude sino notar un detalle interesante: Una de las iteraciones anteriores de la marca tenía muchos elementos en común con la estética de uno de sus mayores competidores. Estética que había sido establecida mucho tiempo antes que el rebranding de mi cliente.

Básicamente, el diseñador que se había encargado de este proyecto (un estudiante, no lo juzgo en absoluto), no sabía cómo se veía el mayor competidor de mi cliente, eligiendo la misma combinación tipográfica y una paleta de colores muy similar a la suya. Esto, o consideró que la mejor estrategia era, no aspirar a diferenciarse, sino apelar a los desprevenidos que pudieran confundir a mi cliente con su competidor.

De todas formas, asumiendo buena fé (no tengo por qué no hacerlo), podemos llegar a una conclusión importante y quizás obvia: Tenemos que saber cómo se ven los competidores de nuestro cliente. No sólo porque pueden estar haciendo algo robable, sino también porque la más básica aspiración del branding es el diferenciamiento.

La importancia del método

He estado preparando un quizás no muy breve artículo de Medium. Sí, terrible. Pero no puedo decir que ese muy atinado rebranding no me motivó. El tópico del artículo es básicamente la importancia de tener un método a la hora de "escribir contenido". Especialmente si se está haciendo de manera independiente, y especialmente si se está haciendo a mansalva.

Mi método está, en su forma más modélica, en su forma ideal, distribuído en días: Los lunes y los martes se investiga y planifica. Los miércoles se hacen outlines. Los jueves se escribe. Los viernes se edita.

Por supuesto, casi nunca trabajo así. Las fases sangran una encima de la otra. Lo que iba a tomar una semana termina tomando tres días. Pero planificar mis tiempos así me permite siempre saber cuál es la próxima etapa, y qué frentes tengo que tener cubiertos. También vuelve estrategia una realidad palpable: Investigar y planear es tanto la parte más importante como la más taxativa, si se quiere escribir bien. Planear es hacer un outline, así que el outline es un pedo en una botella. Escribir y editar son procesos discretos, y ambos toman la misma cantidad de tiempo. Meramente en el explicarme esto aprendí cómo es mi proceso. Y por lo tanto, qué necesito. Spoiler: Tiempo y herramientas.

El futuro es auditivo

"Will the podcast craze ever be over?", me pregunto en un intercambio quejoso detonado por la locura de los webinarios. Los podcasts son la forma de la época. Pueden consumirse mientras se hace otra cosa, son relativamente baratos de producir a mansalva, y a menudo permiten simular aquello que es tan indispensable como escaso en el día a día de mucha gente: Una conversación que trate más o menos de algo. Igualmente, esta última característica no aplica a todos los podcasts.

En mi última edición del newsletter Plus* de Postdigitalist, añadí a un breve artículo inconcluso un mensaje de audio de 17 minutos, completandolo. Esta me pareció la forma ideal de articular dinámicamente un tema que podría resultar denso.

La forma del newsletter Plus* como una suerte de Podcast me es seductora, pero siento que tiene mucho potencial si transiciona de ser un monólogo a ser un espacio reactivo, en el que lidiar con proyectos y dudas reales.

Ayer, en conversación con un amigo y suscriptor, se me ocurrió la idea de convertir “Plus*” en una suerte de club. Además de proveer recursos, me interesaría hacer una suerte de livestream semanal, conversando con suscriptores, discipando dudas, etcétera.

Sería, a su vez, una buena manera de ofrecer seguimiento de caso a clientes existentes, sin oradar sus finanzas. Una consultoría semanal de $350/mes. No debería siquiera ser posible.

El futuro es accesible

Por supuesto, lo meramente auditivo es inaccesible para los sordos. Hace poco descubrí Otter, y me pareció una de las soluciones más convenientes para este tipo de asuntos. Es software de transcripción potenciado por AI. Tiene un plan gratuito muy generoso, y me sorprendió con su precisión.


Oh bueno, espero sus respuestas a estas impresiones y propuestas. Que tengan un hermoso fin de semana.

Un saludo,

Aaron de Postdigitalist